Clásica y con ese aire de receta especial que siempre luce en la mesa. Esta galantina mezcla la suavidad del pollo con vegetales y un toque de mostaza que resalta su sabor. Es perfecta para compartir, servir en rodajas y acompañar con lo que más te guste: arroz, puré o ensalada. Porque en febrero, los mejores planes son los que se disfrutan alrededor de la mesa.