1. Coloca los trozos de Pollos Bucanero en un tazón hondo. Sazónalos con la sal y la pimienta negra. Añade las 2 cucharadas de fécula de maíz y mezcla bien con las manos o una cuchara hasta que todos los pedazos de pollo estén cubiertos uniformemente por una capa fina.
2. Calienta las 2 cucharadas de aceite en una sartén grande o wok a fuego medio-alto. Agrega el pollo en una sola capa para evitar que se amontone y cocínalo durante 6 a 8 minutos, volteando los trozos hasta que estén dorados y crujientes por todos sus lados. Retira el pollo de la sartén y resérvalo en un plato.
3. En la misma sartén a fuego medio, agrega el ajo picado, el jengibre rallado, la cebolla cabezona y el pimentón rojo. Saltea todos los ingredientes juntos durante 3 a 4 minutos hasta que la cebolla empiece a verse transparente y los vegetales estén tiernos pero aún firmes.
4. En un tazón pequeño, integra la salsa de soya, el caldo de pollo, la panela rallada y el vinagre. Vierte esta mezcla líquida sobre la sartén con los vegetales salteados y revuelve bien para integrar todos los sabores del fondo de la sartén.
5. Añade la fécula de maíz disuelta en agua a la sartén hirviendo. Revuelve constantemente a fuego medio durante 1 a 2 minutos hasta que la salsa se espese, tome brillo y adquiera una textura suave y sedosa.
6. Regresa el pollo reservado a la sartén junto con los jugos que haya soltado. Mezcla todo suavemente durante 3 minutos para que la salsa cubra y glasee por completo cada bocado de pollo a fuego bajo.
7. Apaga el fuego. Sirve de inmediato y decora espolvoreando por encima la cebolla larga finamente picada y las semillas de ajonjolí tostadas.