Esta receta combina pechugas de pollo doradas a la perfección con una salsa ligera a base de jugo de limón recién exprimido, caldo de pollo, ajo machacado, mantequilla, fécula de maíz y cebolla, sazonada con finas hierbas y un toque irresistible de pimienta. Es una opción cremosa pero cítrica, pensada para conquistar el paladar de los colombianos.